El cigarrillo y el cáncer
El humo del cigarrillo es una mezcla compleja de más
de 4.000 componentes, muchos de ellos, mutagénicos y carcinogénicos.
Se ha demostrado que su aplicación tópica en la tráquea de
animales desarrolla cáncer. La mortalidad anual por cáncer debido
al cigarrillo es del 30% (sobre el total de todas las muertes producidas por esta
enfermedad). El hábito tabáquico es responsable por el aumento de
mortalidad por cáncer en general. Tipos de cancer relacionados con el tabaquismo:
Cáncer de pulmón: es la principal causa de muerte
por cáncer. Dos tercios de los casos se presentan en hombres. El dramático
incremento del 250% es paralelo al crecimiento del consumo de cigarrillos. Actualmente
las cifras decrecen un poco en hombres y aumentan en el caso de las mujeres (5%
por año). Desde 1987 son más las mujeres que han muerto por cáncer
de pulmón que por cáncer de mama. El riesgo de los dos sexos es
directamente proporcional al número de cigarrillos fumados por día
y a la duración del hábito. La cesación del hábito
reduce el riesgo en forma significativa.
Cáncer laringeo: es un cáncer no demasiado frecuente
que reconoce al tabaquismo como principal agente causal. El fumador tiene diez
veces más riesgo que el "nunca fumador" y este riesgo declina
luego de cuatro años de cesación. El alcoholismo concomitante es
un factor de riesgo independiente y agregado. El mecanismo de acción es
el contacto directo de humo con la laringe, especialmente en las zonas glótica
y supraglótica.
Cáncer de la cavidad oral: el tabaco es causante de cánceres
de células escamosas (similares a las pulmonares) en lengua, glándulas
salivales, cavidad bucal y faringe. El riesgo se reduce al 50% luego de cinco
años de abstinencia y también es potenciado por el consumo de alcohol.
Cáncer esofágico: el 80 % de los casos de cáncer
esofágico son atribuibles al tabaquismo. Esta enfermedad es predominante
en hombres y tiene gran variación regional. También en este caso
el riesgo está potenciado por el consumo de alcohol.
Cáncer de la vejiga y del riñón: El hábito
tabáquico contribuye claramente en la generación de cáncer
de la vejiga y del riñón. El 12% de las muertes por cáncer
urinario son atribuibles al tabaco.
Cáncer pancreático: Los estudios demuestran que el 30%
de los casos de cáncer pancreático se deben al cigarrillo y el riesgo
de padecerlo es en un fumador el doble que en el no fumador. Los carcinógenos
están probablemente vehiculizados por la sangre o la bilis
Cáncer de estómago: La relación es consistente pero
más débil.
Cánceres del sistema hematopoyético: Sistema del que depende
la producción de los glóbulos rojos y blancos que circulan en la
sangre. El riesgo de leucemia mieloide es el triple en fumadores y el de leucemia
linfática el doble.