Tabaquismo pasivo y patología
El tabaquismo pasivo es la exposición de no fumadores a los productos de
la combustión del tabaco en espacios cerrados. Esta circunstancia produce la
inhalación de una cantidad de humo que llega a ser la tercera causa de muerte
evitable en los países desarrollados, tras el tabaquismo activo y el
alcoholismo.
En el humo del cigarrillo hay casi 5.000 sustancias
diferentes, inhalado en un 25% por el fumador en la corriente principal,
mientras que el 75%, procedente de la combustión pasiva, pasa a la atmósfera en
la corriente secundaria o lateral. Ambas corrientes han mostrado la presencia de
sustancias perjudiciales para la salud, aunque la concentración de determinadas
sustancias tóxicas puede llegar a ser incluso superior en la corriente lateral,
por lo que puede ocasionar enfermedad al fumador pasivo. Así, en un reciente
estudio alemán realizado con el propósito de conocer las principales fuentes de
exposición personal a compuestos orgánicos volátiles, el humo de tabaco
ambiental ha resultado ser el más importante determinante de exposición a
benceno. Se ha calculado que debido a esta causa, hasta 53.000 personas fallecen
en EE.UU. cada año, mientras que en Europa fallecen 22.000 personas y en España
la cifra de fallecimientos por la exposición pasiva al humo del tabaco es
cercana a las 5.000
personas.
Principales enfermedades relacionadas con la exposición al humo de
tabaco ambiental en población adulta.
Cáncer de pulmón
Entre estas enfermedades destaca el cáncer de
pulmón, cuyo incremento de riesgo en personas expuestas de forma involuntaria al
humo del tabaco se ha podido constatar en diversos estudios epidemiológicos.
Este incremento de riesgo es de cuantía moderada y no puede ser atribuido a
factores de confusión potencialmente existentes en los diferentes estudios o a
errores en la clasificación de los pacientes. De este modo, en el año 1990
murieron en la Unión Europea 1.146 esposos (307 varones y 839 mujeres) como
consecuencia de la exposición doméstica al humo de tabaco ambiental. Otros
tumores en los que se ha encontrado relación con la exposición al humo del
tabaco ambiental son el carcinoma de células escamosas de cabeza y cuello o de
senos maxilares. En niños y mujeres adultas se ha encontrado una asociación con
el riesgo de padecer carcinoma nasofaríngeo y también hay datos epidemiológicos
y bioquímicos que sugieren un incremento de riesgo de padecer cáncer de cuello
uterino entre las mujeres fumadoras pasivas. Por el contrario, en la actualidad
no se puede afirmar de forma definitiva que las mujeres expuestas pasivamente al
humo del tabaco tengan un riesgo mayor de padecer un cáncer de mama, existiendo
estudios contradictorios en este sentido.
Enfermedades cardiovasculares
Se ha descrito un mayor número de
fallecimientos en expuestos pasivamente al tabaco, debido a un exceso de riesgo
de padecer enfermedades coronarias, pudiendo causar hasta 44.000 muertes al año
en EE.UU. por esta causa.
Tabaquismo pasivo en la infancia
Como efectos del tabaquismo pasivo en la
infancia se han descrito diversas enfermedades y alteraciones que se inician ya
en el feto debido a la exposición de la gestante fumadora, y se continúa con la
exposición involuntaria de niños debido al tabaquismo de sus progenitores y
familiares cercanos.
En el feto
En el caso de la mujer gestante fumadora se
han descrito una serie de alteraciones en el feto que se han denominado como
síndrome de tabaco fetal. De forma resumida estas alteraciones incluirían:
disminución del peso al nacer, alteraciones endocrinas en el recién nacido,
mutaciones del ADN en diferentes tipos celulares con riesgo elevado de cáncer en
los niños (especialmente tumores cerebrales y algunas formas de leucemia y
linfoma), y alteraciones de la función pulmonar. Se ha descrito además en hijos
de madres que fumaron durante el embarazo dificultad para el aprendizaje,
disminución del coeficiente intelectual (entre los 34 años), problemas de
comportamiento (a los 8 - 12 años), y durante su vida enfermedades vasculares.
Además la mujer gestante, como ha sido descrito, tiene un aumento del riesgo de
padecer una serie de patologías del embarazo que ocasionan que la mortalidad
perinatal aumente en el 28%.
En la infancia
Otras patologías descritas en la infancia
debidas al tabaquismo pasivo serían: incremento del riesgo a padecer
enfermedades respiratorias y asma bronquial después del primer año de vida,
menor peso en la infancia, enfermedades otorrinolaringológicas (enfermedades del
oído medio). Asimismo, se ha descrito que el tabaquismo materno puede doblar el
riesgo de padecer el síndrome de muerte súbita del lactante, siendo una de las
causas evitables más importantes. Por último, el tabaquismo pasivo en la
infancia se ha relacionado también con una mayor incidencia de cáncer en la edad
adulta, una mayor incidencia de enfermedades infecciosas y otras situaciones
relacionadas como una mayor tasa de absentismo escolar, o incluso una relación
con peor dieta.
Por todo ello el tabaquismo pasivo representa un importante problema
sanitario durante todas las etapas de la vida.
Dada la importancia social de esta
circunstancia, es previsible que la mayor sensibilización por parte de la
población provoque un cambio de actitud ante este problema, y que el consumo
involuntario de tabaco deba ser tenido muy en cuenta cuando se elabore cualquier
estrategia de prevención del tabaquismo.